¿Puede una tormenta derribar un avión? Una comandante revela qué ocurre realmente durante el vuelo
18 de Octubre de 2026
Comandante Lourdes Carmona / JMartínez@Newsline
Los temporales de lluvia, viento y rayos de los últimos días han multiplicado los vídeos virales que muestran sus efectos, incluidas las situaciones que se viven a bordo de un avión.
Unas imágenes que pueden alimentar el miedo a volar, aunque existen protocolos para garantizar la seguridad durante estas condiciones meteorológicas. “Es fácil que surja el miedo, pero hay protocolos seguros para volar en estas condiciones”, explica Lourdes Carmona, comandante de vuelo con más de 30 años de experiencia en el sector.
Según detalla la piloto, los equipos realizan un seguimiento constante de la meteorología y analizan los datos disponibles para prevenirse de complicaciones. Cuando las condiciones lo requieren, el vuelo puede cancelarse o modificarse la ruta para evitar las tormentas. Estas decisiones también pueden tomarse durante el trayecto, si es necesario cambiar el rumbo para esquivar una zona de riesgo.
Aunque se adopten medidas preventivas, las condiciones meteorológicas adversas pueden afectar al vuelo. Es entonces cuando aumenta el nerviosismo entre los pasajeros, una reacción que Carmona considera normal y comprensible. Por ello, subraya la importancia de que los pilotos informen a los viajeros y les transmitan tranquilidad, explicando las medidas que se están tomando para afrontar la situación.
Uno de los principales temores son las turbulencias. Sin embargo, Carmona asegura que estas no pueden derribar un avión y que los pilotos reciben formación específica para actuar ante estos episodios. El viento es otro de los factores que generan preocupación, especialmente durante las maniobras de despegue y aterrizaje, que la experta señala como las fases en las que puede resultar más arriesgado.
¿Y si cae un rayo sobre el avión?
La posibilidad de que un rayo alcance una aeronave también despierta inquietud entre los pasajeros. No obstante, los aviones cuentan con sistemas diseñados para canalizar la descarga eléctrica y proteger los sistemas internos. La lluvia, por su parte, puede reducir la visibilidad, pero la tecnología ayuda a los pilotos a mantener el control de la aeronave en estas circunstancias. Carmona también recuerda la importancia de llevar abrochado el cinturón de seguridad para evitar lesiones durante las turbulencias.
En cualquier caso, la seguridad no termina cuando el avión aterriza. Según explica Carmona, después de atravesar situaciones meteorológicas de este tipo, la aeronave pasa una revisión para comprobar que el temporal no haya afectado a ninguno de sus componentes.
“Una tormenta no tira un avión”, recalca Carmona, que recuerda que la aviación es uno de los medios de transporte más seguros y que las aeronaves están sometidas a controles antes, durante y después de cada viaje.
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